miércoles, 30 de mayo de 2007

Las Fauces del Cocodrilo



Este es el momento
Se abren las fauces del cocodrilo
No tengo miedo
Bienvenido al inframundo

jueves, 17 de mayo de 2007

A Un Costado

Estoy sentado a un costado, observando
delineando las sombras de ese rostro
cultivando en mi memoria cada poro
Absorbiendo cada suspiro.

La cuenta regresiva de cada exhalación
el dolor que va desapareciendo
nada pesa en mis hombros
no hay nada que decir
tan solo esperando
mirada perdida
silencio
luto.

martes, 8 de mayo de 2007

No Es Nada De Tu Cuerpo

No es nada de tu cuerpo,
ni tu piel, ni tus ojos, ni tu vientre,
ni ese lugar secreto que los dos conocemos,
fosa de nuestra muerte, final de nuestro entierro.

No es tu boca -tu boca
que es igual que tu sexo-,
ni la reunión exacta de tus pechos,
ni tu espalda dulcísima y suave,
ni tu ombligo, en que bebo.

No son tus muslos duros como el día,
ni tus rodillas de marfil al fuego,
ni tus pies diminutos y sangrantes,
ni tu olor, ni tu pelo.

No es tu mirada -¿qué es una mirada?-
triste luz descarriada, paz sin dueño,
ni el álbum de tu oído, ni tus voces,
ni las ojeras que te deja el sueño.

Ni es tu lengua de víbora tampoco,
flecha de avispas en el aire ciego,
ni la humedad caliente de tu asfixia
que sostiene tu beso.

No es nada de tu cuerpo,
ni una brizna, ni un pétalo,
ni una gota, ni un gramo, ni un momento:

Es sólo este lugar donde estuviste,
estos mis brazos tercos.

Jaime Sabines

miércoles, 2 de mayo de 2007

La Consigna

La tierra me devora
Me rinde a su centro
Me hace peticiones extrañas.

No tengo la fortaleza para soportar
Tengo un miedo que me derrite la piel
Pero no tengo mas opciones.

Hoy tengo que dar vuelta a todo
Tengo que dejar atrás la sangre
Tengo que decirte adiós.

lunes, 23 de abril de 2007

Cientos, Miles, Millones de Hojas


Hoy es el Día Inter-
nacional del Libro.

No tengo mucho que agregar al respecto, solo un agrade-
cimiento a quienes han hecho posible mis momentos de soledad mas gratos, a quienes han hecho de mi imaginación un mundo de inagotables posibilidades, a quienes me han regalado lágrimas y sonrisas cuando menos espero expresar mis emociones, a quienes han logrado definir mis posturas e ideales, a quien me enseño a aceptar una opinión distinta y seguir adelante buscando una respuesta imposible, a quienes han logrado enamorarme de una musa existente o no, y provocan que mi deseo sea más despierto y definido, también más inesperado y despreocupado.

Quisiera que todas mis noches me regalaran una oportunidad de hojas y letras, pero también deseo regalar lo mismo y escribir lo que el pulso dicte y mi corazón entone.

Hoy agradezco al escritor que me inspira, al editar que corrije, a la imprenta que lo muestra todo y a la librería que me permite encontrarlo.

Son demasiadas hojas, lo sé, incontables palabras, que decir de las letras, pero hoy desperte con la firme intención de comérmelas todas.

miércoles, 18 de abril de 2007

A la Izquierda del Roble

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico es un parque dormido
en el que uno puede sentirse árbol o prójimo
siempre y cuando se cumpla un requisito previo.
Que la ciudad exista tranquilamente lejos.

El secreto es apoyarse digamos en un tronco
y oír a través del aire que admite ruidos muertos
como en Millán y Reyes galopan los tranvías.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico siempre ha tenido
una agradable propensión a los sueños,
a que los insectos suban por las piernas
y la melancolía baje por los brazos
hasta que uno cierra los puños y la atrapa.

Después de todo el secreto es mirar hacia arriba
y ver cómo las nubes se disputan las copas
y ver cómo los nidos se disputan los pájaros.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
ha pero las parejas que huyen al Botánico
ya desciendan de un taxi o bajen de una nube
hablan por lo común de temas importantes
y se miran fanáticamente a los ojos
como si el amor fuera un brevísimo túnel
y ellos se contemplaran por dentro de ese amor.

Aquellos dos por ejemplo a la izquierda del roble
(también podría llamarlo almendro o araucaria
gracias a mis lagunas sobre Pan y Linneo)
hablan y por lo visto las palabras
se quedan conmovidas a mirarlos
ya que a mí no me llegan ni siquiera los ecos.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero es lindísimo imaginar qué dicen
sobre todo si él muerde una ramita
y ella deja un zapato sobre el césped
sobre todo si él tiene los huesos tristes
y ella quiere sonreír pero no puede.

Para mí que el muchacho está diciendo
lo que se dice a veces en el Jardín Botánico.

Ayer llegó el otoño
el sol de otoño
y me sentí feliz
como hace mucho
qué linda estás
te quiero
en mi sueño
de noche
se escuchan las bocinas
el viento sobre el mar
y sin embargo aquello
también es el silencio
mírame así
te quiero
yo trabajo con ganas
hago números
fichas
discuto con cretinos
me distraigo y blasfemo
dame tu mano
ahora
ya lo sabés
te quiero
pienso a veces en Dios
bueno no tantas veces
no me gusta robar
su tiempo
y además está lejos
vos estás a mi lado
ahora mismo estoy triste
estoy triste y te quiero
ya pasarán las horas
la calle como un río
los árboles que ayudan
el cielo
los amigos
y qué suerte
te quiero
hace mucho era niño
hace mucho y qué importa
el azar era simple
como entrar en tus ojos
dejame entrar
te quiero
menos mal que te quiero.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero puede ocurrir que de pronto uno advierta
que en realidad se trata de algo más desolado
uno de esos amores de tántalo y azar
que Dios no admite porque tiene celos.

Fíjense que él acusa con ternura
y ella se apoya contra la corteza
fíjense que él va tildando recuerdos
y ella se consterna misteriosamente.

Para mí que el muchacho está diciendo
lo que se dice a veces en el Jardín Botánico.

Vos lo dijiste
nuestro amor
fue desde siempre un niño muerto
sólo de a ratos parecía
que iba a vivir
que iba a vencernos
pero los dos fuimos tan fuertes
que lo dejamos sin su sangre
sin su futuro
sin su cielo
un niño muerto
sólo eso
maravilloso y condenado
quizá tuviera una sonrisa
como la tuya
dulce y honda
quizá tuviera un alma triste
como mi alma
poca cosa
quizá aprendiera con el tiempo
a desplegarse
a usar el mundo
pero los niños que así vienen
muertos de amor
muertos de miedo
tienen tan grande el corazón
que se destruyen sin saberlo
vos lo dijiste
nuestro amor
fue desde siempre un niño muerto
y qué verdad dura y sin sombra
qué verdad fácil y qué pena
yo imaginaba que era un niño
y era tan sólo un niño muerto
ahora qué queda
sólo queda
medir la fe y que recordemos
lo que pudimos haber sido
para él
que no pudo ser nuestro
qué más
acaso cuando llegue
un veintitrés de abril y abismo
vos donde estés
llevale flores
que yo también iré contigo.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico es un parque dormido
que sólo despierta con la lluvia.

Ahora la última nube ha resuelto quedarse
y nos está mojando como alegres mendigos.

El secreto está en correr con precauciones
a fin de no matar ningún escarabajo
y no pisar los hongos que aprovechan
para nadar desesperadamente.

Sin prevenciones me doy vuelta y siguen
aquellos dos a la izquierda del roble
eternos y escondidos en la lluvia
diciéndose quién sabe qué silencios.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero cuando la lluvia cae sobre el Botánico
aquí se quedan sólo los fantasmas.

Ustedes pueden irse.
Yo me quedo.

Mario Benedetti

martes, 10 de abril de 2007

El Regreso

Cuando llega la obscuridad
solo una luz guia mis pasos
y no es la de tus ojos

Cuando el silencio me abruma
solo una voz escucho
y no nace de tu boca

Cuando tengo dolor por toda mi piel
solo siento unas acaricias
y no brotan de tus manos

Cuando el agrio sabor me domina
solo unos besos me endulzan
y no vienen de tus labios

No puedo explicarme
como es que teniendo el remedio
siempre estoy añorandote
siempre termino buscándote

jueves, 5 de abril de 2007

La Culpa

Como me oprime adentro, sofocandome
Como late el corazón tan lento
Como se va durmiendo todo
Como queda mi voluntad desecha.

Todo se vuelve tan poco
Todo pierde la calma
Tus ojos me pierden de vista
Tu boca que no dice nada.

lunes, 2 de abril de 2007

No Sé, Me Importa Un Pito

No sé, me importa un pito que las mujeres tengan los senos
como magnolias o como pasas de higo;
un cutis de durazno o de papel de lija.
Le doy una importancia igual a cero,
al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco
o con un aliento insecticida.

Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz
que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias;
¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono, bajo
ningún pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar pierden el tiempo las
que pretendan seducirme.

Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase,
tan locamente, de María Luisa.
¿Qué me importaban sus labios por entregas
y sus encelos sulfurosos?
¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo y sus
miradas de pronóstico reservado?

¡María Luisa era una verdadera pluma!
Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina,
volaba del comedor a la despensa.
Volando me preparaba el baño, la camisa.
Volando realizaba sus compras, sus quehaceres...

¡Con qué impaciencia yo esperaba que volviese, volando,
de algún paseo por los alrededores!
Allí lejos, perdido entre las nubes, un puntito rosado.
"¡María Luisa! ¡María Luisa!"...
y a los pocos segundos, ya me abrazaba con sus piernas de pluma,
para llevarme, volando, a cualquier parte.

Durante kilometros de silencio planeábamos una caricia
que nos aproximaba al paraíso;
durante horas enteras nos anidábamos en una nube,
como dos ángeles, y de repente, en tirabuzón,
en hoja muerta, el aterrizaje forzoso de un espasmo.

¡Qué delicia la de tener una mujer tan ligera...
aunque nos haga ver, de vez en cuando, las estrellas!
¡Qué voluptuosidad la de pasarse los días
entre las nubes la de pasarse las noches de un solo vuelo!

Después de conocer una mujer etérea,
¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre?
¿ Verdad que no hay una diferencia sustancial entre vivir
con una vaca o con una mujer
que tenga las nalgas a setenta y ocho centímetros del suelo?

Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una
mujer pedestre, y por más empeño que ponga en concebirlo,
no me es posible ni tan siquiera imaginar
que pueda hacerse el amor más que volando.

Oliverio Girondo
(El Espantapájaros)

sábado, 31 de marzo de 2007

No Encuentro Tu Voz

Recorro cada espacio
Sigo tu rastro en cada habitación
Adivino tus pasos, vuelvo a nuestro inicio
No puedes estar lejos.

No hace mucho me llenaba tu risa
Lo sabia todo de ti, nuestra piel era la misma
No hace mucho me comenzaste a faltar

Hoy tengo una melancolía nueva
Tengo un silencio que me duele
Me faltan todas las palabras
Me falta tu voz.

domingo, 25 de marzo de 2007

Estertor

Te sujeto la cabeza fuerte, bajo mi mano siento el sudor frío que brota de tu frente. Tus ojos temblorosos, llenos de miedo, buscan en los míos una respuesta, una salida.

La gente se aproxima a nuestro derredor y dificultan aún más tu respirar que va subiendo el ritmo poco a poco, tu puño que se cierra y aprieta. Que débil eres en el suelo, sin voluntad de mover las piernas, tu mirada desesperada que me habla y que lo ignora todo.

Tu voz que se congela adentro, no busca encontrarse con el silencio, se van agotando las palabras en tu mente, vas cerrando tus ideas, cercándolas, dejando sólo un pensamiento.

Tu espalda dura como el pavimento, tensa, tu cuello firme, tus venas queriendo escapar de la prisión de tu piel. Tus colores que cambian y van perdiendo intensidad.

Mis manos aprietan más fuerte, pero ya no se marcan en tu rostro, parecen retenerte aquí, impidiéndote ir. Las voces, como murmullos, se incrementan y se vuelven indescifrables.

Las siluetas de la calle, la sombra tan grande y nefasta que nos cierra. Que visión la tuya, tan última, tan triste, el recuerdo que dejas, tan pobre.

Recorriste fácil, en instantes, tu vida, sin risas, ni espantos, sin gloria, tan sola, tan impertinente. Qué dejas, qué pierdes, no olvides más que sería todo.

No es tu nombre el que se escucha, una voz que se distingue, franca, etérea, tan noble. Como descubre tu ciencia, tu dolor tan sordo, tu incesante imagen.

Te sientes tranquila, pero se acelera tu pulso, tus piernas comienzan a golpear el suelo, tu cabeza que busca liberarse, tus puños que se tensan, los sonidos que se escapan de tu silencio. Tu alma que se escurre.

La sirena que encuentra espacio entre la gente, le dificultan el paso que rabia provocan, no lo entienden, se cierran, no respetan. La realidad que explota y golpea tus sentidos, lo escuchas todo, lo sientes todo.

Te quieres ir, lo pides, estas cerca. Pero están mis manos en tú frente. La desesperación crece, el dolor insoportable. Lo escuchas, lo buscas, es el destino, es el camino. Pero no está. No te vas, te quedas a vivirlo todo, a odiarlo todo. No entiendes. Fueron mis manos, él lo intentó, pero no pudo.

martes, 20 de marzo de 2007

Las Vidas

¡Ay qué incómoda a veces
te siento
conmigo, vencedor entre los hombres!
Porque no sabes
que conmigo vencieron
miles de rostros que no puedes ver,
miles de pies y pechos que marcharon conmigo,
que no soy,
que no existo,
que sólo soy la frente de los que van conmigo,
que soy más fuerte
porque llevo en mí
no mi pequeña vida
sino todas las vidas,
y ando seguro hacia delante
porque tengo mil ojos,
golpeo con peso de piedra
porque tengo mil manos
y mi voz se oye en las orillas
de todas las tierras
porque es la voz de todos
los que no hablaron,
de los que no cantaron
y cantan hoy con esta boca
que a ti te besa.

Pablo Neruda

sábado, 17 de marzo de 2007

Conjuro

De una inscripción en la arena, abandonada al viento: "...te convoco y te condeno a que no puedas cerrar los ojos sin verme, abrir los labios sin llamarme, saciar la sed sin sentir en tu boca la mía, tocar tu cuerpo sin creer que me acaricias, doblar una esquina sin la esperanza de hallarme, alzar el teléfono sin oír en mi voz tu nombre, abrir un libro sin leer estas palabras, porque el único amor que me hace falta es el tuyo, y lo necesito de esta manera desmesurada en que yo..."

Felipe Garrido

domingo, 11 de marzo de 2007

Belleza

No cualquiera escribe sobre el amor
Por que no cualquiera sabe lo que es hermoso
Me pregunto si lo sabré
No importa.

Mientras corone mis intentos con aureolas de esperanza
Y bendiga los momentos en que rezo por tu gloria
Tendré en mi mente la idea de que mi corazón ya es eterno
Que los grilletes de la mediocridad
Quedaron en el estanque del olvido

Alzando las astas de mi libertad
enseñando a mis labios el amar
y complementando con tus ansias
quizá podremos volar.

Secando los rencores y expulsando la timidez
estoy seguro que llegare a ti.

La belleza es eterna
son nuestros ojos los que dejan de apreciarla
Por eso te veo con el alma.



Recuerdo de 1998

jueves, 8 de marzo de 2007

Inventario Sobre Cierto Tipo de Mujeres

Hay mujeres a las que no se puede abandonar
Se les deja así
Se les destierra
Pero se llevan siempre metidas en la cabeza
Alojadas en la piel
Persistentes en los territorios del recuerdo
Como la imagen de la patria
Cuando nos encontramos lejos.

Hay mujeres que son
Risa absoluta
Mirada plena
Y crecen en la proporción que el tiempo pasa
Y se hacen presentes en el instante de la melancolía.

Hay mujeres de magia
De hechizo
De eterna voz que nos desarma.

Hay mujeres
En cuya geografía se localizan todos los secretos
Y uno puede instalarse en ellas
Como una bandera
Como un presentimiento
O como un poeta cansado que busca recuperar
su intenso amor por la vida.

Hay mujeres
En verdad lo digo
Que aceptan la palabra como un recuerdo inmarcesible
Con el que pueden abrir cualquier puerta
Y penetrar al interior de cualquier pecho desolado.

Hay mujeres
Serenísimas
Que saben colocar la mano en el hombro
Y elevarla como un espantapájaros
Para ahuyentar la sombra del insomnio que nos ronda.

Hay mujeres viento
Mujeres puerto
Mujeres incendio
Mujeres Melodía
Mujeres alcoba
Mujeres espejo por el que entramos venturosos
A descubrir las fulguraciones fertiles de la imaginación.

Hay mujeres
A las que no se les puede abandonar nunca.

Antonio Huerta.


Manet - Mujer con papagayo


Un homenaje a las mujeres en su día, en la lucha que libramos a diario, y en la que siempre salimos victoriosos los hombres, por tener la oportunidad de convivir con la mejor creación de Dios.

viernes, 2 de marzo de 2007

La Vista Fija

Érase una niña pequeñita y muy bonita, con chapas rojas rojas cual flores de rubor, vestidito rosa y bonito cabello rizado. Jugaba en un parque con su pelota y era muy feliz. Oyóse entonces un disparo, y la frente de la niña hizo ¡pop!, y una emisión hubo de sangre y sesos entremezclados que, flor también de rubor (aunque de otro, ¡ay, de otro rubor!), cayó en el pasto un segundo o dos antes que la propia niña.

De la pelota no se supo más, y yo creo que alguien se la robó. Debe haber sido fácil porque hasta la niña, que no se movía y de cuya frente seguía manando ese caldo rojo y tremebundo, llegó una mujer que pants que se quedó con la vista fija en ella; un señor de traje barato que también se quedó con la vista fija en ella; un par de muchachos, con uniforme y peinados de escuela militarizada, que también se quedaron con la vista fija en ella.

Y una anciana de coche con chofer, su chofer, un grupo de novicias, tres policías, un comerciante informal, un malabarista de crucero, un ejecutivo de exitosa empresa y otros muchos más, hombres y mujeres, jóvenes y viejos, que tras llegar se quedaron igualmente alrededor de la niña, igualmente con la vista fija en ella, arruinando con sus pies descuidados el pasto del parque, favoreciendo la huida del posible y desalmado ladrón de pelotas, presas todos de la misma atracción: del mismo embrujo, imperioso y extraño.

Porque no se encontraban ante un televisor, no había reportero que comentara lo que veían, no se veía logotipo ni anuncio superpuesto ni nada entre ellos y las manchas rojas rojas en el pasto verde, los rizos manchados de rojo, los trozos de cráneo igualmente manchados de rojo, la expresión de sorpresa en la carita infantil, los bracitos y piernitas inertes, laxos, ya fríos.

Y, por ende, todo, todo cuanto veían era de ellos solamente: su secreto, como son secretos el frío del velador, las pesadillas del enfermo, mi propia voz como se oye desde adentro.

Así que allí estaban, llenos de un gozo nuevo, vivo y tembloroso, de esos que son inconfesables y agradabilísimos. Y cuando todos se encontraban a diez metros o menos, aun sin otro cuidado que el espanto ante sus ojos, la niña explotó y los mató.

Alberto Chimal



Sientase glorificado todo el que gusta del espectáculo morboso, de la sangre, de la desgracia ajena, del carro destrozado, de la mujer inerte, del hombre inconsciente y que no se detiene a pensar en lo suyo, en lo que significa el dolor, el familiar faltante, la carga de consciencia.
Nadie merece una pena semejante, pero nadie es nada para juzgar y menos para hablar como hablan del árbol caído, esa leña no calienta.

jueves, 22 de febrero de 2007

Preludio Para Desnudar a Una Mujer

Que esté, de preferencia, muy vestida.
Por eso es importante que las medias
sigan cada contorno de sus muslos: que disfruten
la pericia, el estilo del tornero
que supo darles curva de manzana,
maduración de fruto al punto de caída.
Goza de la tela perfumada
encima de los jabones y los ríos.
Acaríciala encima: su vestido
es la piel que ha elegido para darte.
Primero las caderas:
es la estación donde mejor preparas
el viaje y sus sorpresas. Cierra los ojos.
ya has pasado el estrecho peligroso
que los manuales llaman la cintura
y tus manos se cierran en los pechos:
cómo saben mirar, las ciegas sabias,
el encaje barroco de la cárcel
que apenas aprisiona dos venados
encendidos al ritmo de la sangre.
Si los broches y el tiempo lo permiten,
anula esa defensa: mientras miras sus ojos
deslízale el sostén. Y si protesta
es tiempo de estrecharla.
Acércala a tu boca y en su oído
dile de las palabras que son mutuas.
En un ritmo creciente, pero lento,
trabaja con los cierres, las hebillas,
los bastiones postreros de la plaza.
Aléjate y admírala: es un fruto
que pronto será parte de tu cuerpo
y tu sed de morderla es tan urgente
como la del fruto que anhela ser comido.
Has esperado mucho
Y tienes derecho a la violencia.
Deja que la batalla continúe
y que el amor condene a quien claudique.

Vicente Quirarte

Se las dejo al antojo, al libre albedrío, a la tentación, a la carne y a la tela, a luz y a la sombra, al roce, y al pudor que al final de estas lineas, no existe.

miércoles, 14 de febrero de 2007

La Gira del Proximo Milenio



En este día de San Valentín, que por consumismo es un día especial. Resulto que para mí este día se convirtió en un gran día, al encontrarme con la sorpresa de un gran regreso.
Si puedo hablar de un grupo que ha marcado mi vida, que logra una división en mi tiempo es definitivamente Héroes del Silencio.
Después de casi once años de su separación, de cinco discos de estudio de Enrique Bunbury, de proyectos frustrados de Juan Valdivia como Tigronometralla, de viajes y documentales de la India de Joaquín Cardiel, de los sueños de regreso de rock zaragozano de Pedro Andréu con bandas como Puravida y Digital Analog Band DAB junto a DJ Positive y sin ese guitarrista mexicano que venia sobrando “el azteca de oro” Alan Boguslavsky. Esta banda española regresa a ser el delirio de nuevo de los fans.
En una gira pequeña para los alcances de esta gran banda zaragozana que solo constara de diez conciertos, de los cuales las primeras fechas ya están anunciadas y las enumero a continuación:


15 DE SEPTIEMBRE EN EL ESTADIO DEL EJERCITO EN GUATEMALA.
22 DE SEPTIEMBRE EN EL CLUB CIUDAD DE BUENOS AIRES.
29 DE SEPTIEMBRE EN EL FORUM DE LOS ANGELES.
6 DE OCTUBRE EN EL FORO SOL DE MEXICO DISTRITO FEDERAL.
12 DE OCTUBRE EN EL ESTADIO DE LA ROMAREDA EN ZARAGOZA.

Las siguientes cinco fechas están por confirmar, esperemos una repetición en México, o que tengan tanto éxito que decidan abrir mas fechas, y por que no que hagan un disco en vivo, o aun mejor, un álbum de estudio.



Héroes del Silencio vuelven y vienen a México un 6 de octubre exactamente once años después de ese último concierto ofrecido en Los Angeles, seguido de una conferencia de prensa en Madrid donde anunciaban su separación.



Lo cierto es que están de vuelta, tengo la “sangre hirviendo” y una emoción que todavía no logro digerir, esas palabras que se plasman en “decadencia” al final del disco en directo “Parasiempre” están golpeando mi pecho y no cesan en mi mente “nos vemos en… en la gira del próximo milenio".





Mar Adentro



La Herida



La Chispa Adecuada



Hechizo (En Directo)

lunes, 12 de febrero de 2007

A`s - Q`s

En esta ocasión quisiera dedicarle esta entrada a un poema de Salvador Díaz Mirón, lleno de fuerza, en el que el orgullo y la dignidad del hombre quedan intactos.
Una joya poética que reaviva esa de guerra de sexos, de pasión, que enseña y busca mantener el hombre con la frente en alto y de cara al viento.


"A Gloria"
No intentes convencerme de torpeza
con los delirios de tu mente loca:
mi razón es al par luz y firmeza
firmeza y luz como el cristal de roca.

Semejante al nocturno peregrino
mi esperanza inmortal no mira al suelo:
no viendo mas que sombras en el camino
sólo contempla el esplendor del cielo.

Vanas son las imágenes que entraña
tu espíritu infantil, santuario obscuro.
Tu numen, como el oro en la montaña,
es virginal y por lo mismo impuro.

A través de este vórtice que crispa,
y ávido de brillar, vuelo o me arrastro,
oruga enamorada de una chispa,
o águila enamorada de un astro.

Inútil es que con tenaz murmullo
exageres el lance en que me enredo:
yo soy altivo, y el que alienta orgullo
lleva un broquel impenetrable al miedo.

Fiado en el instinto que me empuja
desprecio los peligros que señalas:
"El ave canta aunque la rama cruja,
como que sabe lo que son sus alas".

Erguido bajo el golpe en la porfía,
me siento superior a la victoria.
Tengo fe en mí: la adversidad podría
quitarme el triunfo, pero no la gloria.

¡Deja que me persigan los abyectos!
¡Quiero atraer la envidia aunque me abrume!
La flor en que posan los insectos
es rica de matiz y de perfume.

El mal es el teatro en cuyo foro
la virtud, esa trágica, descuella;
es la sibila de palabra de oro,
la sombra que hace resaltar la estrella.

¡Alumbrar es arder! ¡Estro encendido
será el fuego voraz que me consuma!
La perla brota del molusco herido
y Venus nace de la amarga espuma.

Los claros timbres de que estoy ufano
han de salir de la calumnia ilesos.
Hay plumajes que cruzan el pantano
y no se manchan... ¡Mi plumaje es de esos!

¡fuerza es que sufra mi pasión! La palma
crece en la orilla que el oleaje azota.
El mérito es el náufrago del alma:
vivo, se hunde, pero muerto flota!

¡Depón el ceño y que tu voz me arrulle!
¡Consuela el corazón del que te ama!
Dios dijo al agua del torrente: ¡bulle!
Y al lirio de la margen: ¡embalsama!

¡Confórmate, mujer! Hemos venido
a este valle de lágrimas que abate,
tú, como paloma, para el nido,
y yo, como el león para el combate.


(El título de la entrada cumple una promesa)

jueves, 8 de febrero de 2007

Frío en el Desierto

Es tarde ya, intento dormir, mantengo los ojos cerrados (pero mis parpados no me pesan), doy vueltas a la cama y una idea se filtra a mis pensamientos y no me deja concentrarme, ni dormir.
Tengo una sensación de molestia y de frustración, pero no es de una pena mía, tampoco ajena, ese sabor amargo e incesante. Estos huesos que me pesan, los músculos que me mantienen rígido.
Trato pensar que sueño, que placidamente descanso que vivo en un mundo de nubes y lunas, estrellas y la noche. Sin darme cuenta estoy profundamente dormido.
Pero contra mi voluntad, una imagen recurrente, símbolo de derrota, de vergüenza. Despierta la rabia dentro de mí, pero mi cuerpo no se inmuta y la imagen sigue siendo dueña de mis sueños, de mi noche, de mi descanso.
Nos ganaron los gringos, y los nuestros con la mirada al suelo.


miércoles, 7 de febrero de 2007

El inicio


Tengo la intención de contar algo, de compartir. Pero como es la primera vez que permito ser visto en un blog, me tomare la libertad de ser tímido, hasta cierto punto reprimirme, de ser pero no lo suficiente como para ser yo.
Tal vez es la sensación de no tener un esquema establecido, escribir demasiado sin una idea clara, decirlo todo, de no decir nada. Tal vez, quiero que seas cómplice de una realidad absurda o de mi fantasía, y te daré la oportunidad de creerlo todo, o de no creerme nada, pero será màs cuestión tuya que mia, ya te daré las herramientas y tú sabrás como usarlas.
Sortearàs conmigo la dificultades del camino, nadie dijo que será fácil, pero si entretenido, y te agradezco que me cedas la palabra en este momento, espero no defraudarte.
Tengo razón al pensar que no todo esta dicho, que no todo ha pasado, que no todo esta escrito y voy a luchar contra mi coraza, contra la incredulidad y lo incierto; aceptare toda crìtica, con el viento en la cara.
(Escultura "Cara al Viento" de Paco Payuelo)